Cuestiones cuánticas con Sònia Fernández-Vidal

Artículo de la categoría Opinión
DIC
20
2011

En el instante del Big Bang, el origen del Universo, todas las partículas nacieron juntas y, por lo tanto, entrelazadas. Todo lo que existe en el Universo se ha formado a partir de aquellas partículas, de modo que estamos entrelazados con todo lo que nos rodea: los árboles, las personas,… incluso las estrellas.

Tengo diferentes intereses excéntricos, pero uno de los más destacados, teniendo en cuenta que soy de letras, es el que tengo por la física cuántica. La primera vez que me acerqué a la ciencia de lo más pequeño fue, como no, buscando límites. En el caso de la psicología estos límites llegan de la mano de la parapsicología. En concreto, fue leyendo un libro de Arthur Koestler (“The roots of Coincidence”) en el que vincula determinadas experiencias paranormales con la mecánica cuántica. También leí algunos escritos del neurocientífico y premio Novel John C. Eccles, “El cerebro y la mente” y “Do Mental Eventos Cause Neural Eventos Analogously to the Probability Fields of Quantum Mechanics”, y otros libros menos condecorados con “Ciencia y conciencia” de Abelardo Hernández, entre otros (“Cuestiones cuánticas“, por cierto, también es un libro recomendable).

Durante un tiempo dejé de lado esta parte de la física hasta que la he reencontrado gracias a Sonia Fernández-Vidal, doctora y profesora de la UAB de óptica cuántica e investigadora en el CERN. He sabido de ella y de sus ideas a través de las entrevistas que le hicieron (el Hormiguero 3.0, Cuarto Milenio y Singulars) y, sobre todo, de su libro, “La puerta de los tres cerrojos“, del que he extraído la frase del inicio del artículo. Este libro, que por cierto lo encontrareis en las secciones juveniles, consigue explicar los fenómenos más extraños y curiosos que se producen en el fondo de la materia de una forma clara y muy amena: el principio de incertidumbre o la imposibilidad de que se puedan conocer la velocidad y la posición de una partícula a la vez, el principio de la superposición o de que todas las posibilidades se dan a la vez y sólo queda una (colapsa) en el momento en que alguien la observa, y el principio que aparece en la frase, el más sorprendente (¡si no basta con los demás!), el de entrelazamiento.

Este principio o ley es considerado uno de las más profundos de la ciencia y fue crucial en el desarrollo de la física moderna. Su demostración final, a cargo de Alain Aspect, dejó un mundo increíble. Las cosas que una vez estuvieron juntas se pueden comunicar de forma instantánea a pesar de la distancia, por lo tanto la barrera de la velocidad de la luz, la máxima posible según anunciaba el gran Einstein, queda rota de alguna forma. De hecho ya tenemos al nuevo Usain Bolt, el famoso neutrino. Otra implicación más inquietante es que no está claro de que las cosas puedan existir si nadie las observa. La conexión con el conjunto de filosofías orientales es total. Y sé que todo esto se ha de tomar con mucha cautela, ya que otros autores como Fritjof Capra han cometido errores importantes que ponen en duda las relaciones entre la filosofía oriental y la física.

ACTUALIZACIÓN: por lo visto el neutrino iba dopado (http://www.elmundo.es/elmundo/2012/03/16/ciencia/1331906969.html). Finalmente todo queda en un error de medición y el fotón continua ostentando el récord de velocidad.

Desde mi punto de vista esto es una muestra más de la necesidad de concebir el mundo de una forma total y no fragmentada, por que todo está conectado con todo, ya que en un momento dado todo fue la misma cosa, y porque no se pueden hacer cambios en algo concreto sin cambiar el resto de cosas. Carl Sagan decía: “somos polvo de estrellas”. Supongo que muchos tendréis ahora en mente el famoso “efecto mariposa“. Paradójicamente (creo que es una paradoja) los mismos científicos que llegan a estas conclusiones siguen buscando objetos discretos que formen la esencia de la realidad. Primero fueron los átomos, luego las partículas elementales y últimamente se habla de las cuerdas. ¿No ven que siempre habrá algo más pequeño? ¿Por qué les cuesta tanto aceptar un valor, totalmente matemático, como es el de infinito? ¿No es suficiente un mundo con diferentes niveles de observación y, por tanto, donde los objetos particulares de un nivel son composiciones de otros objetos en un nivel inferior en un mundo continuo, y no discreto, donde todo fluye?

Con esto no quiero menospreciar la importancia de estudiar la composición primordial de la materia. La cuántica es sobre todo un modelo matemático que puede dar una explicación a experiencias tan complejas y misteriosas como las que pasan en el cerebro humano, tal y como proponen las teorías de la mente cuántica y la cognición cuántica (teorías que son diferentes entre sí) . Por lo tanto, puede sentirse cómoda fuera del microcosmos, espacio vital en el que fue ideada, y ofrecer luz a las oscuridades de conocimiento de la realidad que va desde el átomo hasta los límites de nuestro planeta (aunque no sería del todo correcto podríamos llamar a este espacio “mesocosmos”). Eso sí, no puede avanzar demasiado hacia el macrocosmos porque entonces entra en contradicción con la teoría de la Relatividad que aquí es la ley que manda.

La cuántica nos puede ayudar a establecer una buena filosofía de la #Ciencia, una buena forma de enfocar el estudio y la aplicación de mejores metodologías y acciones en muchos campos del “mesocosmos”: economía, pedagogía, psicología, sociología, medicina, meteorología, etc … En el terreno tecnológico se están desarrollando ordenadores cuánticos que en poco tiempo tendrán una capacidad de cálculo increíblemente superior al actual. Además con una seguridad como nunca gracias a los avances de la llamada criptografía cuántica.

Con #Frases como la que encabeza el artículo, cualquier lector podría esperar un relato un poco más romántico al que finalmente he escrito. Un puntito de magia para acabar, pues: la puerta de los tres cerrojos a los viajes en el tiempo y el teletransporte, el verdadero invento que nos permitirá hablar de una aldea global real, queda abierta.

P.D. Más magia, ahora la más cercana a los sentimientos y la espiritualidad, en Quantic Love.