¿Qué le pasa al software libre?

Artículo de la categoría Opinión
JUL
6
2010

La informática no sería lo que es ahora mismo si un buen día algunos programadores no hubiesen decidido liberar el código de sus productos y ofrecer así aplicaciones transparentes y adaptables a las necesidades de sus usuarios. El trabajo de desarrollo de software es muy interesante desde la óptica libre ya que permite la entrada no de un equipo de profesionales, sino de toda una #Comunidad.

Las ventajas…

De sobra son conocidos los puntos a favor a la hora de trabajo con #Software_libre:

  • La gratuidad: técnicamente no es la más importante, pero, obviamente, sí es la más valorada por la gente. Lo que se debería enfatizar más no es que sea gratis, sino el por qué resulta ser gratis: porque detrás hay una comunidad de desarrolladores que invierten su tiempo profesional de forma voluntaria para conseguir un producto que pueda ser interesante para la ciudadanía.
  • Sentido científico: Nunca lo había pensado así hasta que se lo oí decir a Miguel de Icaza. Y es que el desarrollo de forma abierta y libre permite que su evolución se parezca en método al que han seguido otros inventos importantes en la historia mediante la aplicación de la ciencia. Hacerlo de forma privada no da nunca las mismas garantías y siempre es susceptible de que otros intereses menos nobles estén condicionando el trabajo.
  • La ética: Una de las más importantes. Como creador que trabaja para que otros puedan cubrir ciertas necesidades no puedo restringir el uso de mis obras a mis deseos. Mi trabajo no tiene nada que esconder, por lo tanto debe hacerse de forma transparente y accesible para que otros desarrolladores y creadores puedan valorar la “bondad” de la obra final.
  • La adaptabilidad: Si quien tiene que trabajar con esa aplicación soy yo, ¿por qué me ha de coaccionar el autor a disponer de las herramientas que él establezca? Debo tener acceso al código para que yo (o una tercera persona con conocimientos técnicos) pueda hacer los cambios necesarios en el trabajo final y así no tener una herramienta que se aproxima a lo que necesito sino que exactamente tiene lo que necesito.

Desgraciadamente el software libre no acaba de llegar a los niveles que creo que podría llegar y no está del todo extendido, ni en uso ni en desarrollo. A continuación algunas causas posibles.

… y los aspectos en contra

  • Calidad: El software privativo suele conseguir productos finalizados. En cambio, a menudo, el software libre parece estar en continua fase de prueba. Algunos programas libres funcionan mal o, directamente, no funcionan.
  • Falta de continuidad: Algunos proyectos se abandonan o cambian de nombre, lo que dificulta su seguimiento por parte del usuario.
  • Falta de apoyo: Generalmente las empresas que desarrollan software libre tienen su modelo de negocio basado en servicios alrededor del producto que “venden” de forma gratuita, como por ejemplo, la formación, el soporte técnico o la adaptación personalizada. Si el usuario necesita alguna de estas cosas, pero no quiere contratarlas con la empresa queda a disposición de una comunidad que no tiene el compromiso legal de ayudarle.
  • Complejidad: Sistemas como GNU/Linux son más difíciles de usar para usuarios de nivel común, ya que aún quedan algunas acciones que se realizarán bajo consola. A menudo falta la documentación adecuada para saber manejar esa aplicación en concreto. La instalación de software libre, a veces, tampoco es ni rápida ni cómoda.
  • Intereses ocultos: Desarrollar software por tu cuenta mejora y hace más atractivo tu currículum. Dado que se hace público tu producto final, puede ser un buen escaparate para que alguna empresa se fije en tí y desee contratarte. ¿Rechazarías una propuesta privada de comercialización de tu proyecto por los ideales del software libre?

Conclusión

Hay software libre de muchos tipos y no podemos criticar a todos por igual. La grandeza de todo es que las buenas ideas y los buenos productos siempre tendrán buena acogida por parte de los usuarios y los desarrolladores. En cuanto a calidad, por ejemplo, Mozilla Firefox se ha mostrado como uno de los mejores navegadores web, en potencia, rapidez y seguridad. Los mejores gestores de contenidos son libres: ejemplo de Drupal o WordPress. No somos absolutamente fieles al software que usamos y vamos cambiando con los años. Por ley natural de la evolución escogeremos las mejores soluciones para cada momento. Las soluciones menos potentes “morirán”. Las mejores soluciones tendrán más seguimiento y la propia comunidad se encargará de ayudar a los usuarios con problemas. Habrá mucha más documentación al respecto. El sistema operativo GNU/Linux cada vez tiene más herramientas y características para favorecer su accesibilidad incluso para los usuarios más noveles. Y aunque hayan objetivos no muy éticos detrás del desarrollo de un programa, la comunidad siempre sabrá apartar de las directrices principales los intereses más parciales. Un problema muy difícil de solucionar es que las grandes corporaciones ponen freno a menudo a muchas buenas iniciativas libres. Por ejemplo, el formato multimedia .ogg no logra introducirse entre los posibles tipos de archivos de los principales aparatos generadores de contenido digital. Incluso finalmente ha sido rechazado como formato por defecto para el HTML5 (maestrosdelweb.com).

Cada vez el software libre es más utilizado, pero algo le falta para que muchas personas todavía no lo sepan valorar. Genera suspicacia y falta de seguridad. También puede ser una cuestión de pereza, y simplemente, no lo elijan como herramienta de trabajo por no cambiar. Para mí lo más importante es que la gente sepa valorar su importancia, a pesar de su uso final. Creo que al final todo se reduce a una cuestión de hábitos. Desde los #Telecentros trabajamos para conseguir este cambio: criterio a la hora de elegir qué software utilizar.