Y finalmente el apocalipsis… ¿no llegó?

Artículo de la categoría Opinión
DIC
18
2012

Reconozco ser un seguidor habitual de Cuarto Milenio. Es más, soy un gran defensor del programa. Entiendo que los contenidos puedan no ser del agrado de mucha gente. Pero Cuarto Milenio es mucho más que fantasmas y extraterrestres. También se habla de ciencia, de historia y de la actualidad. Creo que Iker Jiménez es uno de los mejores presentadores que tenemos en España. Se nota que viene de la radio, donde lo visual no sirve como arte decorativa y la locución, la buena locución, lo es todo. El programa se hace ameno, con ritmo. Tiene reportajes, montajes de vídeo y debates (siempre con más de un bando, para atender a la diversidad de opiniones). Estoy de acuerdo en que muchas veces en las fotos donde se ve “claramente” la imagen de una persona que no debía estar allí en realidad no se ve nada. Pero la televisión ante todo es un gran show, y cada uno tiene derecho a montar su propio teatro para captar la atención y el interés del espectador.

El programa emitido el 16 de diciembre (que más abajo enlazo) se titula “Dossier del Fin del Mundo“. Y habla como no, del inminente 21 de diciembre, o sea del apocalipsis según la profecía maya. El programa se me hizo interesante, pues lejos de recrearse en el miedo que tal fecha pueda ocasionar, vi un intento por serenar los ánimos y dar cordura a la locura que se ha desatado entorno a la fatídica fecha. El programa tenía bastante expectación por saber qué diría Iker Jiménez, si se iba a despedir para siempre de todos nosotros o no. Y como no podía ser de otra manera, nos deseo feliz 2013 y con un habitual “hasta dentro de siete días” dejó claro que él no creía en esas suposiciones.

Lo mejor del programa, para mí, es su comentario final. Bueno, los comentarios finales suelen ser lo mejor de cada programa. Pero creo que éste ha sido el mejor. Porque ante tal tema, el presentador prefiere referirse a la cruda realidad y hace una magnífica reflexión, no sobre nuestro final, sino sobre nuestro presente y futuro. Y habla de Internet, como #Tecnología que, lejos de hacernos mejorar, nos está haciendo involucionar como especie. Hace referencia a varios estudios que muestran que el ser humano, por primera vez en su historia, no es más inteligente que años atrás: ha empeorado. Además, la tecnología digital se usa más para el mal que para lo bueno. El hecho de que de jóvenes tengamos tanto acceso a tantas cosas malas parece que no nos está haciendo nada bien de mayores. Lógico. ¿Y quién pone freno? ¿Quién se responsabiliza? Todo es a favor de la libertad, pero pregunta Iker Jiménez, ¿la libertad de quién? La nuestra, no la de los demás, en una concepción egoísta de las cosas, sin ser considerados con las generaciones futuras.

Pues tiene razón. Muchas veces vuelvo a leer mis escritos en este blog (sobre todo para corregir faltas escurridizas ;D) y veo que en un primer vistazo sin profundidad, alguien puede pensar fácilmente que soy contrario a la tecnología, que soy un primitivista. Y a pesar de que soy un ecologista convencido, no me veo viviendo en plan troglodita. Pero creo que a la tecnología no se la está alimentando con ética precisamente, y su motor principal es puramente economicista, sin tener en cuenta que se hizo para mejorar al ser humano, y no sólo para satisfacer sus necesidades, fuesen cuales fuesen éstas. No veo que desde las políticas sociales se haga nada de peso para que la tecnología avance con la #Sociedad, y no tire de ella hacía donde sea que vaya, como realmente está sucediendo. La reflexión se hace sólo para ver qué provecho más podemos sacar de la tecnología, sin valorar que a lo mejor la sociedad necesita de ella otras cosas. Y lo que es peor, por lo visto nos está privando de cosas: la principal, la inteligencia. Mucha gente pide cambios en la educación dada la eclosión que se está produciendo a nivel tecnológico, pero ¿estamos llegando a conclusiones que realmente solucionen nuestros problemas? Parece que de momento no. Nuestra imagen es que vamos de mal en peor. ¿Tanta tecnología para esto? No se trata de rechazarla, pero tampoco nos sintamos como hojas de árboles en el cauce de un río. ¿Seremos capaces de ser directores de nuestra propia suerte o nos estamos poco a poco forjando un apocalipsis de mediocridad, ignorancia y sin sentido?

Enlace del vídeo: http://www.mitele.es/programas-tv/cuarto-milenio/temporada-8/programa-299/ (si se quiere ver directamente el comentario final empieza cuando quedan 11:30 min).