El precio de lo gratuito

Artículo de la categoría Opinión
MAR
20
2013

Mi experiencia con WhatsApp es muy reciente. Quedé hipotecado con un teléfono móvil con Windows Mobile (al poco tiempo se abandonó este sistema y se apostó por Windows Phone: ¡no le vuelvo a dar otra oportunidad a Microsoft!). Hace poco he cambiado de móvil y una de las primeras cosas que hice fue instalar WhatsApp. Lo sé, una persona como yo debería haber estado desde hace tiempo, que no me podía perder la nueva revolución de la mensajería instatánea, pero bueno, finalmente ya estoy. Y al instalarla recibo un aviso de que la aplicación es gratuita, pero sólo el primer año. Personas que ya lo tenían están recibiendo avisos de la compañía de que se les empezarán a cobrar 0,87€ anuales. Y muchas se han enfadado mucho. Ya hablé del tema en su momento. En principio no me gustan los modelos de negocio por “enganche”: te dejo probar hasta que se vuelve imprescindible para ti y entonces te empiezo a cobrar. Sé que es una modalidad lícita en #Economía, pero no me gusta. Aún así tengo que reconocer que la empresa que hace WhatsApp ha sido honesta, al menos conmigo. Y pienso que el precio que quieren cobrar es casi irrisorio por el servicio que muchas personas reciben de él. Han ido saliendo alternativas como la japonesa Line y la interesante propuesta llegada desde nuestro país, SpotBros. Todas ellas prometen a sus clientes que siempre serán gratuitas. Pero entonces ¿de qué van a vivir? Porque todos debemos tener claro que estos servicios son muy costosos, y sobre todo cuando hablamos de clientelas de millones de personas. Me parece preferible pagar y saber de qué viven estas empresas que no tener servicios gratuitos con muchas sombras sobre los modelos de negocio que hay detrás. Puede parecer una contradicción con lo que dije hace un tiempo. Simplemente creo que ahora hago una continuación de aquel artículo.