Cuando la nube baja la persiana

Artículo de la categoría Opinión
ABR
5
2013

Me entero a través de Enrique Dans que Google abandonará Google Reader en julio. Él, como muchos otros, se queja de que ahora mucha parte de su actividad profesional se queda huérfana de un espacio digital potente como el que la compañía estaba ofreciendo. Creo que es una mala decisión, ya que reducirá considerablemente el prestigio de la marca. Pero la maniobra no me sorprende demasiado. Es de prever que tarde o temprano estas cosas pasen. Y seguro van a seguir pasando. Ya llevo tiempo criticando los servicios llamados 2.0, ahora mejor conocidos como “en nube” (#Tecnología cloud), porque están basados en software privativo (la mayoría). Tus cosas quedan en manos de empresas que te acogen, pero si todo va bien. ¿Y si van mal? Muchas gracias por todo, pero ahí te quedas. Este modelo de negocio de alojamiento (limitado) más aplicativo web, con el gancho de la gratuidad, se acaba (o se debería de acabar).

No deberíamos confiar en este tipo de propuestas que no enseñan los entresijos de los programas que hacen servir. Cada vez mi manera de trabajar se basa más en el concepto de la nube. Pero esta evolución mía personal es inversamente proporcional a la confianza que me dan los típicos sistemas privativos en nube. Exijo, en la medida de lo posible, que estén basados en un software que yo mismo (u otra persona que sepa más) pueda gestionar, adaptar y cambiar. De hecho, no me interesa que estos servicios de alojamiento sean gratuitos. Hoy en día es muy fácil tener sitio web propio por poco dinero. Y si no nos resulta un problema contratar el servicio fuera de España, no es difícil encontrar empresas que ofrecen espacio web ilimitado. Incluso hay propuestas ilimitadas y gratuitas como por ejemplo Nixiweb. Por cierto, un apunte sobre #Economía en el que cada vez creo más: para salir de la crisis hay que salirse del sistema, eso lleva a que, aunque parezca paradójico, debamos empezar a pagar más por las cosas con tal de garantizar nuestra independencia de modelos económicos que tarde o temprano nos hacen sufrir. Hablaré de este tema, seguro, más adelante.

Google ya hechó el cierre de Google Wave (por cierto, una excelente aplicación). Pero entonces abrió el código y el proyecto, ahora libre, sigue su curso, de tal forma que los usuarios pudieron seguir usando la herramienta independientemente de la empresa (con más o menos dificultades técnicas, claro). Espero que esta vez, cuando llegue el mes de julio, Google haga lo mismo. Creo que muchos empiezan a buscar vida más allá de Google. Enrique Dans ya lo hace. Y la encuentran, pues cada vez hay más propuestas y más interesantes. Espero por eso que estas cosas nos hagan aprender a ser más exigentes con nuestros proveedores web y nos hagan ser más cercanos y amigos del #Software_libre. A veces el cambio será hacia delante en cuanto a seguridad y control, y hacia detrás en cuanto a calidad, lo sé. La cal: pero en cuestiones libres y abiertas, lo importante no es lo que es sino lo que será. La arena: desde el desarrollo de software libre también habrá que ponerse las pilas.