15m seis meses después

Artículo de la categoría Opinión
NOV
24
2011

Hace unos días el movimiento 15m ha hecho seis meses y mucho se ha hablado, especialmente para mal. Puedo entender que las cosas no acaben de resultar como muchos les hubiera gustado. Puedo entender que el hecho de que hubiera gustado mucho a personas de la izquierda más extrema haya desagradado a otras personas con una visión de la vida más moderada o de derechas. Pero no puedo entender que se critique el movimiento en sí mismo, y se le haya tildado de antidemocrático. He oído varias quejas y aquí hoy quiero romper lanzas a favor del 15m contestando las más importantes:

El movimiento 15m se ha desvanecido

Parece que porque se hayan levantado los campamentos de las principales plazas españolas, Sol y Cataluña, el movimiento ya no esté. Este movimiento nació en Internet y es en Internet donde se le debe buscar. Y entonces te das cuenta que sigue muy vivo en los gestores de redes sociales. En especial creo que hay que destacar la federación de redes Lorea, que ha recogido la actividad y coordinación de las principales acampadas de España.

Además la intención de centralizar para luego diversificar se ha cumplido y encontramos destellos de reivindicación en la mayoría de barrios de nuestras ciudades. Las asambleas continúan celebrándose de forma periódica.

El movimiento no ha servido para nada

En primer lugar ha servido para animar al resto de Occidente a la queja y a la protesta contra el estado actual de cosas. Las reivindicaciones se han esparcido por las principales ciudades de muchos países europeos y ha llegado hasta Wall Street, quizás el origen de la crisis que desencadenó el movimiento.

Gracias a la diaspora hacia los barrios y los territorios (comunidades al fin y al cabo) que comentaba antes, el movimiento ha sabido ejecutar aquel lema de “piensa globalmente y actúa localmente”: las reivindicaciones se han concretar según el territorio. Así encontramos organizaciones de vecinos que luchan para evitar el cierre de sus centros de salud, o para exigir el mantenimiento de los niveles de calidad de las escuelas. Y se hacen manifestaciones casi a diario. El 15 de octubre se convocó una manifestación mundial con un seguimiento muy bueno.

El movimiento no ha tenido repercusiones políticas

La principal diferencia entre el movimiento de revuelta árabe y la occidental es que en el primero se pedía un cambio de gobierno y la dimisión de sus mandatarios. A menudo se ha criticado la spanishrevolution porque hacía una enmienda a la totalidad del sistema. No estoy de acuerdo ya que, como decía antes, sí se ha concretado en cosas particulares. Se ha evitado que algunos ayuntamientos continuaran aprovechándose de dinero público con un sentido particular (se han evitado subidas de sueldo injustificadas). Francisco Camps, presidente, re-elegido de la Comunidad Valenciana, dimitió de su cargo el 20 de julio por su supuesta implicación en la trama de financiación ilegal de su partido (caso Gürthel) Tal y como se pedía en las diferentes plazas, no hay derecho que una persona imputada de delito (aceptar un soborno) pueda figurar en una lista electoral. ¿Podemos considerar esta dimisión un éxito del movimiento?

El movimiento no ha tenido repercusiones económicas

No ha tenido muchas, cierto, pero a pesar de que los bancos se pueden quedar los pisos desahuciados de una forma bastante barata, ahora lo tienen un poco más difícil.

El movimiento no ha tenido repercusiones sociales

Buena parte del movimiento se ha centrado en el tema de los desahucios. Cada vez más personas quedan excluidas de su hogar por impago. De todos los desahucios que se tenían que producir muchos han sido atrasados, ??al menos, gracias a muchas personas que decidieron ayudar a quien debía marcharse de su casa.

Pero la repercusión más importante es que cada vez la gente sabe más de #Política y leyes, sabe qué derechos tiene y como defenderlos. Cada vez tenemos una #Sociedad más crítica ante la cual, será más difícil que los corruptos y, simplemente, los que anteponen sus intereses particulares a las necesidades comunes, puedan continuar lucrándose a costa de los demás.

En estas elecciones del día 20 de noviembre, el voto a partidos minonitarios superó los cuatro millones, con lo que de un 11% de votos que quedaban para las minorías pasamos a más de un 20%. Otro problema, el del bipartidismo, se va resolviendo poco a poco ante la demanda creciente de una política mucho más plural (ésta será una de las legislaturas con más diversidad de partidos de la democracia). La formula destructora, el voto en blanco, está cogiendo mucha más fuerza (más de 50.000 personas votaron al partido insumiso “Escaños en blanco”). Pero quedémonos con un dato: la participación ha aumentado casi un 2%.

No sé cuál será la vida de este movimiento, pero de momento creo que está bien vivo este 15m. Y si no te gusta como está haz algo, ¡participa!