Crítica al STEM

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Fuente: pixabay.com

Desde hace varios cursos escolares se ha puesto de moda este concepto que no significada nada más que el interés por potenciar en la enseñanza reglada las ciencias, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas. Se prevee un futuro inmediato donde estas disciplinas serán clave en el mundo laboral, sin embargo el alumnado, y sobre todo el femenino, no se decantan de la misma manera por cursar estos estudios. De ahí que hayan surgido muchos proyectos para mirar de fomentarlas entre nuestras chicas y chicos, y que no haya congreso de educación que no hable del tema de una forma especial y destacada.

Viniendo como vengo de la programación podría pensarse que ésta es para mi una gran noticia, que mis horas y horas gastadas pensando y escribiendo código para conseguir que mi ordenador haga cosas tengan al fin un sentido compartido por más gente, y que todo ello no me haga sentir tan "friki" (o al menos un "friki" solitario). Pero he de decir que tengo mis reservas al respecto.

Apostar por la transversalidad

La evolución de la educación no creo que deba pasar por dedicarle más tiempo a estas disciplinas. Creo que lo que habría que hacer es potenciar más la transversalidad. Fragmentar el conocimiento en asignaturas solo tiene utilidad para su evaluación. La vida que nos toca vivir no nos exige saber de temas por separado sino saber dar respuesta a situaciones que pocas veces se encuentran claramente diferenciadas en temáticas. Algunos defensores del STEM incorporan una A (quedando las siglas como STEAM) para proponer al arte como otro elemento fundamental en este grupo disciplinar. A lo que yo añadiría la C de cultura, la E de ética y sobre todo la S de sociedad... etcétera.

En este artículo comento cómo puede ser de interesante enseñar pensamiento computacional tanto en personas mayores como en menores. Pero si no se hace dentro de un contexto natural, cuotidiano, la fragmentación disciplinar solo llevará a que los alumnos pasen un buen rato (o no) sin que el aprendizaje haya sido significativo ni memorable, y por lo tanto, susceptible de ser olvidado. Solo cuando los aprendizajes encuentran encaje en nuestra vida diaria se vuelven potentes y cargados de sentido.

Preocuparse por la tecnología para no tener que preocuparse por ella

Por otro lado, los problemas de las personas no son simplemente técnicos. Es cierto que gracias a la tecnología hemos mejorado muchísimo en comunicación, seguridad y calidad de vida. Pero las cuestiones cruciales, las relacionales o sociales, siguen estando allí: la convivencia, la economía y el trabajo, el estado de salud de la comunidad, la justicia, la escala de valores...

Apuesto por un desarrollo tecnológico que tenga en su epicentro al ser humano, que le dote de las armas necesarias para combatir los problemas perpetuos de pobreza, salud personal, comunitaria y planetaria, violencia y falta de justicia. Que las limitaciones por falta de conocimiento y herramientas desaparezcan y que tengamos la posibilidad de afrontar estos retos, para mi los realmente importantes, con esperanza y garantías de éxito.

Y si no me gustan las STEM, ¿qué?

Además, está el hecho de que en el futuro vamos a seguir necesitando personas que cuiden de personas: abogados, hosteleros, restauradores, educadores, cuerpos de seguridad, cuidadores... Necesitamos alimentar nuestro cuerpo y nuestra mente, y en ese sentido también harán falta artistas, gente que nos explique historias pasadas o inventadas, gente que nos conmueva, que nos haga reir y pensar. ¿Debemos hacer cambiar de idea a un alumno que quiera estudiar estas profesiones? Y una cuestión mucho más delicada ¿lo haremos con más fuerza si se trata de una chica porque consideramos que en verdad se trata de un sesgo machista y no de una elección personal libre de influencias y presiones?

De vuelta al Renacimiento

El conectivismo establece que nuestra memoria ya no se encuentra solo en nuestra mente sino también en la tecnología digital: ¿tan importante es saber un dato concreto cuando se puede buscar rápida y fácilmente por Internet? Desde mi punto de vista necesitamos más personas que sean resolutivas y que sepan encontrar la información que hace falta para dar una respuesta a las situaciones negativas que nos encontramos, que personas que únicamente almacenen datos sin más. En el Renacimiento podían existir sabios porque saber de todo un poco era posible debido a la baja cantidad de conocimientos que se habían conseguido hasta la fecha. Con el paso de los siglo esa categoría se ha vuelto imposible porque ese conocimiento se ha vuelto tan basto que desborda brutalmente las posibilidades humanas.

Sin embargo, si consideramos sabiduría dominar las diferentes estrategias para conseguir conocimientos concretos de varias disciplinas, si lo que realmente es importante no es saber sino tener capacidad de aprender, si sabemos manejarnos en situaciones incluso nuevas para nosotros, entonces podemos volver a tener una sociedad de sabios. En ese sentido, y para concluir, quiero entender el STEM como una vuelta a ese conocimiento integral donde todas las disciplinas tienen cabida y se complementan, y donde la visión del ser humano respecto del conocimiento es de tipo humanista. Porque solo así conseguiremos la evolución que deseamos y necesitamos.